Vivir en El Salvador y en Suiza

18.02.2016 - 15:58 | Jessica Alvarado

L’étudiante emPower Jessica Alvarado nous raconte la vie au Salvador, son pays d’origine. Ce pays d’Amérique centrale est très différent de la Suisse concernant les questions de sécurité et de transports publics.

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Jessica Alvarado, étudiante emPower. © Fondation Village d’enfants Pestalozzi

Si nos preguntamos porqué la forma de vida de El Salvador comparada con la de Suiza es tan diferente, ¿Cuál sería la respuesta? ¿Porqué cuestionarse eso? Desde mi punto de vista hay que darse un espacio para pensar si la forma en la que vivimos es la que nos hace más feliz y darnos una oportunidad de contrastar actividades, percepciones, sentimientos, recursos y hechos que nos rodean día con día.

La generalidad en El Salvador es que para transportarse, las personas tenemos que tener en mente «la ley del más fuerte». Al cruzar la calle o manejar, hay que cuidarnos de los buses y automóviles, ya que la forma de manejar es a la defensiva, siendo muy difícil ser un simple peatón. Al utilizar el transporte público, lo habitual es que haya una persona cobrándole a cada pasajero, no se tenga un horario establecido para todo el transcurso del día más que el de la forma «buses desde las 5am hasta las 8pm», el ambiente es de stress debido al tráfico y clima caluroso.

Al salir a la calle, hay que estar pendientes de todo lo que pasa alrededor y cuidarse de la situación de violencia. No andar la cartera ni objetos llamativos a la vista, no soltar a los niños, subir las ventanas del carro en los semáforos, no entrar a ciertas colonias si no se tiene a nadie conocido dentro y evitar andar muy noche en la calle, ya sea manejando o a pie.

La limpieza es un tema, pues más que limpiar, barrer, poner la basura en un bote, trapear y lavar trastes; implica todo un sistema que no vemos. O bien lo sabemos pero que no podemos mantener u oficializar. Sabemos que «Tenemos que poner la basura en su lugar», pero ¿Cuál es ese lugar? ¿El bote de basura? Por qué si sabemos que el reciclaje es importante ¿por qué nunca lo hacemos oficial?

En Suiza, el sistema de transporte tiene un horario calculado de trenes y autobuses con espacios y estricta hora de llegada y salida en el transcurso del día. Ser un peatón significa cruzar las calles sin temor a ser arrollado, ni asaltado. Además, el uso de bicicletas por gran parte de los ciudadanos es algo habitual y las familias pueden aprovecharlo para dar un paseo o simplemente movilizarse en el día a día. Es habitual ver a un pequeño niño/a en su propia bicicleta detrás de la bicleta de la mamá. Esas actividades son ejemplos de seguridad, libertad y confianza ciudadana, enseñar independecia a los hijos y recibir respeto por parte de otros; pues no se reciben burlas o no se piensa que alguien puede secuestrar a ese niño, robar las bicicletas o atropellarlos.

«Suiza y El Salvador tienen inmensas discrepancias estructurales que reflejan una movilización de recursos, intereses, percepciones y actividades basadas en una historia, cultura y organización de Estado diferentes.»

Jessica Alvarado – Etudiante emPower
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Les étudiants emPower peu après leur arrivée au Village d’enfants. © Fondation Village d’enfants Pestalozzi

De la misma manera, hay una coordinación con el gobierno y cultura cotidiana de reciclaje y recolección segregada de desechos. “Poner la basura en su lugar” significa tener en cada casa o establecimiento público un bote y bolsa especial para cada tipo de desechos (orgánico, vidrio, etc.) para disminuir la contaminación del ambiente.

Suiza y El Salvador tienen inmensas discrepancias estructurales que reflejan una movilización de recursos, intereses, percepciones y actividades basadas en una historia, cultura y organización de Estado diferentes. Por lo tanto, comparar la forma de vida es un ejercicio de análisis y aprendizaje para apreciar lo que cada país ya posee o para trabajar en lo que podría desarrollar. Este es uno de los primeros pasos para buscar el camino hacia una mejora en nuestra calidad de vida y cumplimiento de sueños. Tengamos presente que esa mejora llegará y se mantendrá si somos cada uno de nosotros quienes cuestionamos y descubrimos lo que nos hace más felices. Por ello, en lo personal hago un llamado a la conciencia para analizar e internalizar que si todos queremos vivir mejor hay que preguntarnos también ¿Cómo puedo yo influir a que mi persona y mi alrededor mejore?

Para responder esa pregunta, aparte de comparar con otros países o soñar lo que queremos, es clave notar que cada persona tiene un área de influencia para ejecutar o cumplir las metas. Ya sea en un área de control a nivel personal, comunitario, institucional o gubernamental, hay que moverse y hacer lo que esté a nuestro alcance sin dañar a terceros. Luego, para aquellos que tienen una amplia área de control, les pido no perder de vista que todos somos parte de la sociedad y aprovechen esa influencia para que mejore la dinámica completa, no solo su círculo individual. Las ideas con buenas intenciones se pueden convertir en acciones que lleven a un desarrollo de calidad de vida grupal y por ende uno personal.

Cet article, rédigé par notre étudiante emPower Jessica Alvarado, est paru dans Brücke – Le pont dans le cadre d’un stage.

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